Análisis de un caso clínico
La Psicología Clínica es una rama de la psicología que
estudia los problemas psicológicos y los diversos procesos mentales que afectan
la conducta en desmedro del bienestar de las personas. Podríamos decir que es
la parte de la psicología que se ocupa del sufrimiento y su razón de ser, siendo
su objetivo último el aliviarlo.
Caso Clínico
Analizaremos el caso de una paciente de 25 años de edad que acude a terapia y muestra signos de depresión y trastornos de ansiedad, así como manifestaciones somáticas que describe como problemas digestivos y gastritis crónica.
Entre los problemas que menciona la paciente se encuentran los siguientes:
Ø Vive en una zona de alta marginalidad.
Ø En su hogar, la propia madre ejerce violencia contra la paciente y menoscaba su autoestima al decirle frases hirientes como ‘no sirves’ o que ‘solo estorba’. Ha intentado irse de su casa, pero no lo ha logrado por problemas económicos.
Ø La paciente trabaja en un ‘call center’ que es muy exigente, le paga poco dinero (gran parte de sus ingresos van al transporte) y le deja muy poco tiempo para comer. A todo eso debe agregarse que sufre acoso laboral por parte de sus supervisores y compañeros de trabajo.
Ø Su novio es violeto, chantajista, y manifiesta celos patológicos.
Ø Ha dejado dos carreras truncas, pero que manifiesta interés por estudiar
Estrategia terapéutica
Considero conveniente abordar de forma ecléctica o integral, haciendo una mixtura entre la psicoterapia cognitivo conductual y la humanista. La psicoterapia cognitivo conductual ha demostrado su eficacia para el tratamiento de la depresión y la ansiedad. La psicoterapia cognitiva-conductual se basa en la convicción de “que los procesos cognitivos influyen sobre las emociones, la motivación y la conducta” (Butcher, J., 2007, p.587). Por su parte, el humanismo es importante porque “subraya las preocupaciones esencialmente humanas, como el miedo a la muerte, a la soledad, a la libertad, a la falta de sentido” (Alonso, Y., 2013, p.145), y considero que podría ser muy útil.
Instrumentos diagnósticos:
Si
bien se cuenta con algunos datos someros de la paciente, pienso que es
importante ahondar más en su problemática para diagnosticar correctamente. En
este caso utilizaría las escalas de Hamilton para la Depresión y para la
ansiedad.
Escala de Hamilton para la Depresión
La escala de Hamilton
para la evaluación de la depresión
(Hamilton depresión rating scale (HDRS)) es una escala de valoración que tiene
por “objetivo evaluar cuantitativamente la gravedad de los síntomas y valorar
los cambios del paciente deprimido” (Purriños, M., 2011, p.6). Este test nos
permitirá ver cuán profunda es la depresión de la paciente.
La escala de valoración de Hamilton para la ansiedad (Hamilton M. The assessment of anxiety states by rating) nos permitirá saber cuán severa es la ansiedad que tiene la paciente, ya que arrojará datos cuantitativos que nos permitirán evaluar mejor a la paciente.
Las
escalas de Hamilton tienen la ventaja de poder hacerse en poco tiempo, lo que
reduce costos para el paciente y además de ayudarnos en la diagnosis, también
nos sirven para monitorear los resultados del tratamiento.
DSMV
El
DSMV (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) publicado
por la Asociación Americana de Psiquiatría tiene como eje central los síntomas
para la clasificación de los trastornos. Se consideran los síntomas que
describe de manera subjetiva el paciente, así como los indicadores u
observaciones objetivas que realiza el terapeuta, las cuáles pueden provenir de
manera directa al observar al paciente o de manera indirecta con los resultados
de diversos test.
Es importante tener en cuenta que los instrumentos diagnósticos y el DSMV no reemplazan la entrevista y el ojo clínico que debe tener un psicólogo para arribar a un diagnóstico eficaz.
Herramientas de intervención
Una
vez que se tiene un diagnóstico claro del paciente, se debe pasar al
tratamiento. Para el caso de la paciente que estamos analizando es recomendable
utilizar las siguientes técnicas:
Terapia de Conducta Racional Emotiva
La
Terapia de Conducta Racional Emotiva (TCRE)
fue desarrollada por Albert Ellis e “intenta modificar los procesos de
pensamiento inadaptados de un paciente, sobre los que se supone que se basan
las conductas emocionales inadaptadas”. (Butcher, J., 2007, p. 587).
La TCRE se estructura en un esquema de ABCDE, donde:
A) Acontecimientos o situaciones de la vida que actúan como activadores.
B) Cómo procesamos esos acontecimientos con nuestro sistema de creencias y nuestros pensamientos irracionales.
C) Consecuencia a nivel emocional y conductual del mal procesamiento de B
D) Debate que debemos realizar para reestructurar nuestras creencias
E) Efectos que debe tener el proceso en nuestras vivencias.
Terapias de Relajación
Se
puede entrenar a la paciente terapias de relajación para aumentar su control en
situaciones estresantes y a la vez mantener un estado de relajamiento y
bienestar generalizado. Una de las terapias más utilizadas es la relajación
progresiva de Jacobson, la cual consiste en “aprender a tensar y después soltar
o relajar de manera secuencial varios grupos de músculos” (Ramirez, A., 2014,
p.12). Es conveniente pedir a la paciente que preste especial atención a las
sensaciones de tensión y relajación, para que aprenda a reducir la tensión
cuando sea necesario.
Comunicación Asertiva:
La asertividad es la capacidad de autoafirmar los propios derechos, sin dejarse manipular y sin manipular a los demás. Las personas no asertivas pueden tener ansiedad, depresión y sentimientos de minusvalía. Sería muy beneficioso ir enseñando poco a poco a la paciente a ser asertiva. En primer lugar hablarle de los derechos asertivos y los beneficios de aplicar esta habilidad y luego entrenarla en su uso.
La asertividad permitirá que la paciente no consienta que
se le trate mal ni en su hogar, ni el trabajo, ni en la relación con su pareja.
Aprenderá a poner límites sanos, a mejorar su autoestima y a expresar sus
sentimientos correctamente, lo cual redundará en que el trato que reciba de los
demás sea con dignidad y respeto.
Conclusión:
En
el análisis de este caso observamos la importancia del uso de las herramientas
diagnósticas, como los test de Hamilton (Escala para la Depresión y la
Ansiedad) y el manual DSMV. Así mismo, seleccionamos las estrategias
terapéuticas que se deben llevar adelante, haciendo hincapié en lo integral,
desde la psicoterapia cognitivo conductual y humanista.
Finalmente,
mencionamos algunas herramientas de intervención como son la Terapia de
Conducta Racional Emotiva, la Relajación Progresiva de Jacobson y el
entrenamiento en la Comunicación Asertiva.
Es
dable destacar que no existen soluciones mágicas en psicoterapia, que se
requiere de un terapeuta con una gran capacidad para la diagnosis y el
tratamiento, así como un paciente dispuesto a colaborar para salir
adelante. En el caso analizado,
propusimos algunas terapias que podrían funcionar, pero el abanico de posibles
soluciones son mucho mayores.
Referencias
Alonso,
Y. (2013). Psicología clínica y psicoterapias: como orientarse en la
jungla clínica. España: Universidad de Almería.
Butcher,
J. (2007). Psicología clínica. CDMX, México Pearson.
Purriños, M. (2011) ESCALA
DE HAMILTON -
Hamilton Depresion Rating Scale (HDRS) Servizo de
Epidemioloxía. Dirección Xeral de Saúde Pública. Servicio Galego de Saúde.
España.
Ramirez, A. (2014) Beneficios de la psicoeducación de
entrenamiento en técnicas de relajación en pacientes con ansiedad. Revista
Enfermería Docente 2014. Málaga. España.







Comentarios
Publicar un comentario