Relación entre creatividad, autoestima y autoeficacia.
La creatividad es una habilidad inherente de todos los seres humanos. Nacemos con ella y podemos expresarla de diversas formas a lo largo de nuestras vidas. Ser creativos no significa necesariamente crear cosas nuevas, sino tener nuevas visiones, posturas, innovar. Es un observar diferente. Pero siempre que hablemos de creatividad hay que tener en cuenta los siguientes puntos:
a)
La creatividad es afectada por nuestro
entorno, el cual
puede mejorar, beneficiar y propiciar, o afectar seriamente el desarrollo de la
misma.
b)
El
estudio de la creatividad se ha vuelto
más que importante en el último siglo ya que es considerada como “una
herramienta poderosa para el autodesarrollo, para resolver problemas, diseñar
el presente y pensar en el futuro”. (López, P. R., 2013, p.18)
c)
La personalidad influye decisivamente en cuán creativos
podamos ser, o cómo aprovechamos ese recurso. “Determinados factores
psicológicos de corte personal pueden determinar la capacidad o ejecuciones
creativas”. (Zarza-Alzugaray J., 2019, p.9).
d)
La creatividad se puede estimular, fomentar y propiciar. Aunque
tengamos condiciones adversas, siempre existe formas de explotar nuestra
creatividad. Buscar ambientes adecuados, tomar nota de las ideas, sentir el
silencio, hacer meditación, escuchar música, relacionarnos con el arte en
general, ser mejores observadores, etc.,
son algunas de las herramientas que pueden hacernos más creativos.
Autoestima:
Si bien el Diccionario de la Real Academia Española (2019) define la autoestima
como la “valoración generalmente positiva de uno mismo”,
podemos inferir que se trata de algo más profundo que la simple valoración.
La autoestima “es un sentimiento de confianza en sí mismo, de poder analizar, pensar y es la capacidad que se tiene para poder lograr los objetivos propuestos” (Valleni M., 2017, p.2) y por qué no, vencer los obstáculos que se nos presentan. La autoestima nos permite sentirnos felices, valorados y mostrarnos tal como somos. Está predominantemente determinada por factores internos (pensamientos, ideas y creencias) y externos (nuestro entorno, la cultura, la religión, los valores y la educación).
Una autoestima sana es la que nos permite tener motivación para seguir adelante; aún en medio de dificultades, es la que nos hace personas confiables y empáticas con los demás y es la que nos aporta seguridad personal en todos los ámbitos de nuestra vida.
a)
Lo
que pensamos: Es decir el concepto que desarrollamos de nosotros mismos a nivel
consciente. Se le conoce como componente Cognitivo.
b)
Lo
que sentimos: Los sentimientos de valoración que desarrollamos, ya sean malos o
buenos. Conocido como componente Afectivo.
c)
Cómo
actuamos: Incluye nuestros comportamientos y la forma de actuar ante cada
suceso en nuestra vida, conforme a lo que pensamos y sentimos de nosotros
mismos. Llamado componente Conductual.
La autoeficacia es “la confianza que tiene una persona de que tiene la capacidad de hacer las actividades” (Canto Rodriguez J., 2018, p. 47) que se propone. Dicho de otra forma, la autoeficacia es una percepción personal “acerca de la capacidad propia de cara a realizar determinadas actuaciones” (Zarza-Alzugaray J., 2019, p.9).
La autoeficacia se alimenta fundamentalmente de las experiencias vividas, la influencia del entorno y la autopercepción que hacemos de nosotros mismos para ser autoeficaces.
La autoeficacia, además de ayudarnos en la concreción de nuestros proyectos, es un gran amortiguador del estrés, ya que si uno siente que está a la altura de los desafíos que se presentan, disminuirán los temores, la ansiedad o la incertidumbre. La autoeficacia ayuda a mejorar nuestro desempeño y alcanzar nuestra realización personal, aún en ambientes hostiles.
Ejemplo de la relación entre creatividad, autoestima y autoeficacia:
Jan Koum es un ucraniano, de origen judío, que fue a vivir junto con su madre a los Estados Unidos de América en el año 1992. Su padre intentó residir en el mismo país, pero le fue negada la visa.
Al llegar a occidente, la madre de Jan debió trabajar como niñera y él en el área de limpieza en algunos comercios. La pobreza que experimentaron en esos años fue tal, que muchas veces comían gracias a cupones de descuento que Jan conseguía en los supermercados.
A pesar de todas las condiciones desfavorables, la autoestima de Jan, y sus ganas de superación no se vieron afectadas. Comenzó a estudiar de forma autodidacta programación y cuando cumplió los 18 años pudo trabajar en el departamento de seguridad de una tienda, y con su sueldo pagarse la carrera de programación en la Universidad Estatal de San José, California.
Su autoeficacia lo llevó a presentarse en el año 1997 para trabajar en la empresa Yahoo!, aún sin haber finalizado sus estudios. Fue tan bueno su desempeño y su creatividad que decidió dejar sus estudios y crecer dentro de la empresa, en la que estuvo por unos nueve años. En el transcurso de esos nueve años su madre murió de cáncer y su padre también falleció en Ucrania, sin que Jan pudiera volver a verlo. Cualquiera pensaría que esto minaría su voluntad de crecimiento, pero no fue así, su autoestima, su capacidad creativa y su autoeficacia lo mantuvieron en la palestra de la programación durante todos esos años, y si bien sus ambiciones de crecer fueron muy grandes, nunca imaginó lo que estaba por venir.
En el año 2006 renunció a la empresa Yahoo! y se tomó un tiempo para reencontrarse consigo mismo y proyectar qué hacer con su vida. Al tiempo, intentó ingresar en la empresa Facebook, pero no lo logró. Gracias a la gran autoeficacia que siempre mostró, este obstáculo, lejos de amedrentarlo, lo llevó a uno de los momentos trascendentales de su vida: iniciar un emprendimiento por su propia cuenta.
En el año 2009 fundó con un amigo su propia empresa de mensajería instantánea, llamada WhatsApp Inc., y fue tan arrollador el éxito que obtuvo en tan poco tiempo que en 2014 la empresa Facebook la compró por unos 19 mil millones de dólares. Hoy Jan Koum es una de las personas más ricas de Estados Unidos.
Pese a tener un entorno desfavorable, su autoestima fue un pilar para desarrollar su autoeficacia y su creatividad. Él mismo ha reconocido que si él no hubiese creído en sí mismo, no hubiese logrado nada. Su autoeficacia lo llevó a estudiar y a hacer frente a nuevos retos y desafíos en materia de tecnología. Por último la conjugación de su autoestima y su autoeficacia con la creatividad lo llevaron a construir una empresa que no tardó en convertirse en una de las más grandes corporaciones de la comunicación digital.
Conclusión:
Esta tríada conformada por la creatividad, la autoestima y la autoeficacia constituyen el fundamento del éxito personal, académico y profesional. En mi experiencia personal, siempre he luchado con una baja autoestima, y fue en las etapas donde más creativo logré ser cuando mi autovaloración personal aumentó y, por consiguiente, mi autoeficacia. Son atributos intrínsecos que se relacionan entre sí y que se retroalimentan uno con otro, a la vez que se ven influenciados por el entorno, el conocimiento y la cultura, como he demostrado en el mapa mental que expuse con anterioridad.
En los entornos laborales y organizacionales es prioritario estimular espacios creativos, teniendo en cuenta la autoeficacia, entendiéndola como pieza clave para la concreción de proyectos, la superación del estrés o la presión que generen las demandas de la organización, así como de la aceptación de nuevos desafíos. Como parte del engranaje que pone todo en movimiento, no se debe dejar de mensurar la autoestima, que es lo que nos da la confianza y la motivación para seguir adelante.
Referencias:
- Canto Rodríguez J. (2018)
Autoeficacia y Educación Universidad Autónoma de Yucatán. México
- López, P. R. (2013). Recorridos
creativos: conceptos, reflexiones, narraciones y críticas. Chile:
RIL editores.
- Menchén, F. (2012).
"Atrévete a ser creativo: pasos para ser creativo" en Revista
Iberoamericana sobre Calidad, Eficacia y Cambio en Educación, Vol.
10 No. 2
- RAE (2019) Diccionario de la Real Academia Española. www.rae.es
- Torre S. y Violant, V. (2003) Creatividad aplicada. Barcelona:
PPU/Autores.
- Valleni M. (2017) La autoestima. Programa de
Complementación Pedagógica. Universidad César Vallejo. Perú.
- Zarza-Alzugaray J. (2019) “La
autoeficacia creativa y la autoestima como predictores de la capacidad
creativa en estudiantes universitarios”. Revista REIDOCREA.
Universidad Complutense de Madrid. España.

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